jueves, 20 de marzo de 2014

Oxígeno

Afuera
un gigante
inhala 
y 
exhala
el dueño de la noche 
infla las cortinas,
las embaraza 
de aire.

Acaso pueda encontrar
mi respiración entre 
los suspiros de la noche

Acaso logre distinguir 
mi aire entre los otros

Los chakras se relajan
poco
a 
poco,
dibujan
mi cuerpo sobre la cama,
mi alma sobre el mundo.

El gigante
inhala
y
exhala

el ruido del mundo 
continúa apuñalando corazones
acosando pechos oprimidos
con los altos muros
con los rostros grises.


La ciudad es el  santuario de la luz
y de la angustia.

Acaso el gigante 
logre iluminar 
a todos los chakras del mundo

aunque mañana sea mañana
aunque este momento de paz
se extinga para siempre. 

sábado, 12 de octubre de 2013

Clavado


Frente al agua fría
las ansias devoran mi piel
el desasosiego del mundo 
                                           pesa
                                                    duele
                                                              asfixia                                                                 
                                                                          mi energía 

El tiempo consume mis deseos
la vida es tan intensa
a cada momento, un charco
oscuro, de aguas turbias
contempla mis indecisiones.

Contengo la respiración
el último instante se acerca
las aguas claman por mí,
por inundarme la piel 
de su viscosidad y espesura
dejarme fría y paralizada.

Debo nadar
con las ansias comiéndome las manos
con el desasosiego del mundo destruyéndome.

Acaso logre llegar al otro lado,

                                                 acaso las tinieblas estén en mis ojos

                                                                                                     y el agua que me espera es cristalina. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La mañana, el café y la nada


Tazas de café 
quemadas por la madrugada,
rastros de sueños robados
evaporándose. 

El smog 
     dibuja los ojos cansados
                                   de una ciudad
                                                      en busca de luz.

Es hora de estrenar un nuevo miedo,
tantas lágrimas esperando por nosotros
en la próxima avenida, en la puerta de al lado...

Apenas puedo con mi tristeza,
apenas logro avanzar hacia la nada.
     
Esta taza de café
esta única certeza.

jueves, 8 de agosto de 2013

Blackout


                                                              (kilos y kilos de soledad no serán significativos
                                                                                     da lo mismo dejarme caer acá que intentar
                                                                                                         ser
                                                                                                                algo
                                                                                                                        más)

No voy a trabajar en organizaciones con fines de beneficencia,
no voy a ser esa estrella que deslumbre por sus virtudes,
ni la joven modelo de instituciones zombies.

Sólo estaré en cama pensando,
conjugando el verbo haber en sus más ínfimas posibilidades
acaso sea la única palabra que me quede
después de sucumbir ante el mundo infalible.

No estoy tan sola ni tan ebria
como para sentir mi vida en su total decadencia,
todavía puedo maquillarme y fingir,
ponerme aquél vestido bonito y caminar
con la mirada fija y la espalda erguida...                         
 
                                                               (alguien tomará los tacones vacíos por mí
                                                                mientras recita versos alejandrinos
                                                                en completa armonía con la naturaleza)
                                                                
He perdido el encanto y la dulzura
de improvisar a cada instante 
y emanar juventud como quien es una aurora
con un único momento para estallar 
y esparcir chispas por el resto de mis días.

Ya no me quedan suficientes colores,
esta es mi oscuridad y la disfruto,
esta es la poca verdad que me queda,
el justo equipaje para andar
por mis propios senderos
en silencio.

martes, 23 de julio de 2013

Tratado sobre la iluminación

Le debo a una conversación sobre triángulos y un concierto de Amy Winehouse la explosión de mi estado mánico. Una felicidad abrumadora (overwhelming). No sé, tengo impulsos para salir a correr, para hacer treinta y dos fouettés, para ir a comerme una pizza yo sola... En este momento podría conquistar mi mundo. En este momento podría explayar mi éxtasis en todo el viento que me rodea, aún en esta habitación cuadrada. Y como soy feliz, escribo. Estoy solitariamente feliz. Somos la pantalla del ordenador y yo nada más en el mundo. 

Acabo de escapar del agujero negro, les manda saludos. El agujero negro estuvo conmigo durante mucho tiempo (yo no estuve dentro de él, fue una fusión extraña [posiblemente la cópula más turbia que haya tenido {sólo dimos a luz tristeza y desolación} y que tendré], tan extraña que no podía distinguirse la oscuridad de mi). 

Hoy puedo dar testimonio de mi felicidad, voy a marcarlo como fecha histórica. Hay muchas razones para desmoronarse allá fuera, más que agujeros negros. No sé exactamente qué, pero las hay. Por el momento, voy a anclarme acá, a descansar de ser náufraga entre espacios vacíos. El vacío no es malo, pero esta vez estaba medio lleno de tinieblas. Creo que también ayudó ver esa película nuevamente, esa película me incendia, me revitaliza. Dice la crítica que no es tan buena como pudo haber sido, pero a mí que me importa. Es un contacto con los deseos más reprimidos, es llegar al corazón más que un caramelo a una niña. Ahora que lo recuerdo, hoy también comí chocolate después de haber estado enferma del estómago. El chocolate se extraña, las endorfinas lo resienten, mucho. 

Disfruto el delirio ebrio de Amy, lo disfruto como si fuera mío [porque es mío]. 

No sé qué hice para por fin desprenderme de la oscuridad. No sé exactamente qué pasó. Lo que he dicho son puras trivialidades, me gustaría pensar que se trata de una fuerza más intensa (ya sé que también puede ser el desfase del equilibrio químico, pero si voy a hablar de átomos mejor hablo de agujeros negros). Hoy siento que mi prosa es fluida, hoy siento que no tengo que fingir que escribo, que no tengo que exprimirme las entrañas hasta que por fin brote una oración decente. Hace poco también me topé con un cuento y hoy con un poema que me dejaron helada. 

En fin, podría seguir enumerando causas, como si esto fuera un asunto lineal. Pero no. Ni ustedes, ni nosotros ni yo sabemos en qué tipo de universo vivimos, no me jodan. Es sólo que tenemos demasiado lavado el cerebro, ese es el principal y único problema, que necesitamos lavarnos el cerebro para soportar vivir con todos los que estamos (excepto cuando sucede la casualidad milagrosa de encontrar alguien con quien podemos estar con el cerebro sucio, y existe, y pasa, y podría escribir un cuento de hadas al respecto).

Hoy tengo luz propia, hoy no tengo que andársela robando a nadie más. Hoy me basta con lo que soy y con lo que he hecho. Y  no puedo dejar que esta epifanía se esfume bajo la almohada. 

viernes, 28 de junio de 2013

Agonía





Voy a desechar mis utopías.
Acá, ya no importa
si alguna vez tuve un deseo.

Soy otro títere bailando
entre la lluvia sorda
una melodía que no escucho. 

El horizonte se desdibuja
con las últimas gotas del día
apenas es la fantasía
de mis sueños mutilados.

Apenas existe el mundo
que yo conozco, el que puedo
dibujar en trozos de papel reciclado.

Voy a cerrar la ventana
y a huir entre las sábanas
que el sol nunca me encuentre. 







jueves, 20 de junio de 2013

Refugio

Voy a pasar el tiempo aquí,
donde la única bestia
es esa criatura tóxica
que mira desde el espejo.